Cómo se hace esta guía
Un directorio vale lo que vale su procedencia. Aquí está de dónde sale cada dato, cómo se comprueba, cuándo se miró por última vez y —sobre todo— qué no sabemos.
De dónde sale el dato
Tres fuentes, y las tres son primarias: se puede ir a comprobarlas.
- Registro de la CNMV
- Las entidades de capital riesgo inscritas: vehículos, gestora, número y fecha de registro. Es el dato más duro que hay, porque es oficial.
- CDTI · Innvierte
- Fondos homologados y apoyados por el programa Innvierte del CDTI.
- La web oficial del fondo
- Su tesis, su cartera, sus tickets y su equipo, tal y como los publica él mismo. Se abre a mano, se lee y se anota de qué página salió cada cosa.
Existen directorios y anuarios del sector que son un buen punto de partida para saber a quién mirar, y se usan para eso. Pero ningún dato publicado aquí se sostiene sobre ellos: son trabajo de otros y su contenido es suyo. Lo que se publica se ha ido a buscar a la fuente primaria.
Qué significa que una ficha esté verificada
Verificar es que una persona abra la web del fondo y compruebe. No hay nada automático en esa parte, y por eso va despacio: de las 280 fichas, 217 han pasado por ahí.
Cada ficha dice en qué punto está, y lo dice con precisión en vez de con un sí o un no. «Revisada» y «revisada, pero su web no respondió» no son lo mismo, y fingir que sí sería justo el tipo de cosa que este proyecto no quiere hacer.
Verificada
187 fichasAlguien abrió su web y comprobó los datos uno a uno. En unas pocas la web solo permitió confirmar una parte; llevan la misma etiqueta porque la diferencia es de nuestro proceso, no de lo que te sirve a ti.
Pendiente de revisión
63 fichasTodavía no le ha tocado. Está en el directorio con lo que dicen los registros públicos.
Revisada: el fondo no publica estos datos
20 fichasSe miró su web y el fondo no publica estos datos. La ficha se queda con lo que sostienen la CNMV o el CDTI.
No hemos podido acceder a su web
10 fichasSu web no respondió el día de la revisión. Puede estar caída o haber cambiado de dirección.
Las fechas están a la vista
Cada ficha lleva la fecha en que se comprobó. Un dato de hace ocho meses no es mentira, pero tampoco es lo mismo que uno de la semana pasada, y quien va a escribirle a un fondo merece saber cuál de los dos está leyendo.
Revisión más reciente del directorio: 10 de septiembre de 2026
Qué no sabemos, se dice
Cuando no tenemos un dato, la ficha pone que no lo tenemos. No se copia de otro sitio, ni se deja el hueco en blanco para que parezca que no hacía falta. Un directorio que aparenta estar completo es un directorio en el que no se puede confiar cuando de verdad importa.
Hay una sola deducción en toda la guía, y va marcada. Un fondo que dice a qué tamaño de operación entra está diciendo, sin decirlo, en qué fase invierte: quien firma cheques de cien mil euros no está en Series A. Así que en las 70 fichas de 280 cuyo fondo no declara su fase, la deducimos de su tramo de ticket y la escribimos con (est.) en los listados y con la palabra entera en la ficha. Preferimos eso a dejar en blanco un dato que se puede acotar con honestidad — pero marcarlo no es opcional: sin la marca serían dos hechos donde hay uno.
Por la misma razón, 46 de las 280 fichas no se ofrecen a los buscadores: hoy no tienen suficiente que contar. Siguen publicadas y se llega a ellas desde el directorio, pero no las anunciamos como si fueran algo que no son. Las otras 234 sí.
Si ves algo mal
Se corrige. El dato se cura en un repositorio aparte, se vuelve a exportar y se vuelve a publicar; no se parchea a mano sobre la web, para que la corrección valga también la próxima vez. El formulario está en la propia ficha, en «¿Hay algo mal en esta ficha?», y no hace falta cuenta: el correo es opcional y solo sirve para poder contestarte.
Y si eres de un fondo y quieres que su ficha diga otra cosa —o que no diga nada—, se atiende igual.
Una página por fondo, y solo una
No se generan páginas por vehículo ni por participada, aunque el dato esté. Eso multiplicaría las direcciones por tres para contar lo mismo repartido, y convertiría un directorio útil en un laberinto. Cada fondo tiene su ficha, y todo lo suyo está dentro.